Declaración de la renta: lo básico del IRPF para residentes
Si resides en España, cada año declaras tus rendimientos del año anterior con el modelo 100, en la campaña de la renta. Esta guía explica el esquema, no tu caso concreto.
Qué es y quién la presenta
La declaración de la renta es la declaración anual del IRPF (Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas). Las personas residentes en España declaran en ella sus rendimientos del año anterior: sueldos, alquileres, rendimientos de cuentas y demás ingresos que la ley incluye.
Se presenta con el modelo 100, normalmente a través de Renta WEB, el servicio en línea de la Agencia Tributaria. La campaña se celebra cada año, aproximadamente de abril a finales de junio, para declarar el ejercicio anterior. Las fechas exactas las anuncia la Agencia Tributaria cada año: consulta siempre el calendario del contribuyente antes de planificar.
Si no eres residente, el modelo es otro (el modelo 210 del IRNR). Esta guía solo cubre lo básico para residentes: si tu situación es de no residencia, busca la información específica del modelo 210.

El borrador: revísalo antes de confirmar
Al entrar en Renta WEB verás un borrador con tus datos fiscales: tus pagadores, tus inmuebles, tus cuentas y las deducciones que la Agencia ya conoce. El borrador es una propuesta, no una sentencia: revísalo antes de confirmar.
Comprueba con especial atención:
- Que están todos tus pagadores (si cambiaste de trabajo a mitad de año, es fácil que falte uno).
- Que tus circunstancias personales y familiares están actualizadas (hijos, estado civil, domicilio).
- Tus alquileres, tanto si cobras como si pagas, y sus referencias catastrales.
- Las deducciones: autonómicas, por maternidad o familia, por planes de pensiones, por cuotas sindicales o por inversión en vivienda habitual, según tu caso.
Confirmar un borrador con un error no es el fin del mundo — se puede rectificar —, pero es mucho más cómodo corregirlo antes de presentar.
Cómo se entra: certificado, Cl@ve o referencia
Para entrar en Renta WEB puedes usar tu certificado digital, tu Cl@ve o el sistema de referencia: un número que se obtiene con tu NIF, la casilla 505 de la declaración del año anterior y la fecha de validez de tu documento (o, si no declaraste el año anterior, con los últimos dígitos de una cuenta bancaria de la que seas titular).
Si todavía no tienes certificado ni Cl@ve, la campaña de la renta es un buen motivo para conseguirlos: te servirán para todo lo demás (ver las guías de certificado digital y Cl@ve).

Pagar o que te devuelvan
El resultado puede ser a devolver (la Agencia te ingresa la diferencia) o a ingresar (tienes que pagar). Si sale a pagar, puedes domiciliar el pago en tu cuenta — en ese caso el plazo de presentación termina unos días antes que el general — o fraccionarlo en dos plazos: el primero con la declaración y el segundo en noviembre, con el modelo 102.
Guarda el justificante de presentación y el resumen de la declaración: te los pedirán para la referencia del año siguiente y para muchos trámites (ayudas, alquileres, visados).
Un aviso importante
Esta guía es información general, no asesoramiento fiscal. Los casos con varios pagadores, rendimientos del extranjero, alquileres, actividades económicas o autónomos tienen reglas propias que aquí no se cubren. Si tu caso tiene alguna de estas particularidades, consulta a un profesional antes de presentar.

Preguntas frecuentes
¿Todo el mundo tiene que declarar? No: la obligación depende de tus rendimientos y de los límites que la Agencia Tributaria publica cada campaña. Si no estás seguro, consulta el calendario y la información de la campaña de ese año.
¿Y si me sale a pagar? Puedes domiciliar el pago o fraccionarlo en dos plazos (el segundo, en noviembre, con el modelo 102). Si tu caso es complejo, consulta a un profesional antes de presentar.
¿Qué pasa si presento fuera de plazo? Presentar tarde puede traer recargos y, en su caso, sanciones. Si se te pasó el plazo, presenta cuanto antes y consulta en la Agencia Tributaria cómo regularizarlo.